Dos tiros libres fallados por Satoransky y otros dos convertidos a continuación por Robertson deciden un partido de locos. El Barça, que fue a remolque casi siempre pero tuvo el partido casi ganado, compromete seriamente su presencia en la Copa del Rey.
90-91 el Joventut asalta el Palau en la prórroga y deja muy tocado al Barça

